Es por todos sabido que la gente no se empeña mucho en crear contraseñas o pines, o incluso lo fácil que es de averiguar el patrón que hay que introducir en el móvil, ya sea echando un rápido vistazo a la pantalla o viendo las trazas dejadas por nuestros dedos.
Estudios demuestran lo sencillo que es de descubrir, incluso sabiendo que el patrón de desbloqueo se compone por nueve nodos para crear la contraseña, y cuantos más nodos recorras, más seguro será dicho patrón.
A pesar de que las posibles combinaciones, empleando entre 4 a 9 nodos, llegan a los 389112 patrones, se descubrió que los más utilizados llegaban como máximo a 4 nodos, y por si no fuera suficiente, la mayoría de la las persona empleaban patrones predecibles como de izquierda a derecha o de arriba a abajo, dibujando letras o empezando por las esquinas.
Todo esto no es nada nuevo, pero lo que este reciente estudio ha llegado a demostrar, es lo fácil que es averiguar un patrón en comparación con un pin numérico.
Básicamente el estudio se basaba en enseñar videos de personas introduciendo patrones y seguidamente preguntar a los participantes si eran capaces de reproducirlos. Sorprendentemente la capacidad de acierto alcanzaba el 64% con un simple vistazo y el porcentaje subía mucho más en cuanto se había visualizado la reproducción unas veces más.
Como conclusión llegaron al acuerdo de que el cerebro del ser humano está más preparado para detectar patrones que pines, simplemente porque está de base así configurado, y que incluso sin mostrar las líneas que recorre el dedo a la hora de hacer el trazo del patrón, el porcentaje de acierto era de un 35%, muy bajo respecto al párrafo anterior, pero aun así muy alto en general.
Con lo que una vez leído esto espero que usted, lector, se piense más de una vez el patrón a definir la próxima vez que quiera proteger su dispositivo de miradas indiscretas.

2017-10-06T08:22:52+00:00 6 octubre, 2017|ateinco, Buenas Prácticas, Protección, Seguridad|