Servidores en mi oficina o en la Nube?

Hoy en día con las líneas de comunicaciones que tienen las empresas, se empieza a plantear la disyuntiva entre tener nuestros propios servidores, o alojarlos en la Nube (Cloud).

Antes de respondernos a esta pregunta, debemos de hacernos un pequeño cuestionario sobre la rentabilidad de tener un servidor propietario, para ello debemos de conocer los costes asociados a tener los servidores en nuestras oficinas:

  • Coste de adquisición de los servidores
  • Coste de adquisición del software (Sistemas operativos)
  • Coste de adquisición del sistema de seguridad perimetral
  • Coste de adquisición de sistemas de mantenimiento de corriente (SAI, Grupo electrógeno)
  • Gasto anual de consumo eléctrico
  • Costes de puesta al día (actualizaciones a nuevas versiones del sistema operativo, revisiones de seguridad, aplicación de parches, etc)
  • Costes de mantenimiento de los sistemas de seguridad perimetral

 

Analizando todos estos costes, podemos decir que casi sin dudarlo en el caso de las Pymes, el coste de mantener una infraestructura de servidores, no se justifica, ya que a la larga supera con creces el coste de tener esos servicios alojados en la Nube, pasemos a repasar porqué.

Beneficios del Cloud

En el caso de la adquisición del equipamiento, o bien perdemos tesorería por la inversión, o en su lugar nos hipotecamos en un contrato de Leasing o Renting a 3 años o más, que debemos cumplir. Con un servidor en la Nube, pagamos mes a mes, y si necesitamos más servidores, o más servicios, sólo tenemos que ampliarlo cuando lo necesitemos, o a la inversa, si debemos prescindir de alguno de los servidores alojados en la Nube, sólo hay que darlos de baja y dejaremos de incurrir en este coste.

La seguridad conlleva el hecho de tener a una persona o una empresa externa encargada del tema copias de seguridad, seguridad de acceso en los cortafuegos, actualizaciones, etc. En el caso de la Nube, este servicio suele estar incluido dentro de los servicios del proveedor, y por lo tanto al igual que en el caso anterior, pagamos por lo que necesitamos en cada momento.

El consumo eléctrico normalmente no es algo que tengamos en cuenta, pero si incluimos el consumo de los servidores y del sistema de climatización para los mismos, en función de cómo esté optimizado nuestro datacenter, puede ser una partida importante.

Una vez dicho esto sobre cada una de las opciones, y según sus necesidades, dejo a su cargo la opción que le sea más conveniente.